jueves, diciembre 15, 2005

El sesgo de la información, en nombre de la libertad.

Los blogers liberales nos recuerdan una y otra vez, las malas intenciones del presidente iraní, de momento, elegido democráticamente, pero que no duda en pronunciar un discurso lleno de radicalismo que siendo reales, es lo que le va al mundo que odia a los EEUU. Los grandes suelen ser más odiados que los pequeños. También los pequeñitos se sienten acomplejados, u otros, llenan su rostro de barba por las señales de guerra.
Nos recuerdan que Ahmadinejad insiste y se resiste en borrar a Israel del mapa árabe, que desmiente el Holocausto, y que quiere generar su propia bomba atómica.
Como las dos primeras informaciones son realmente deleznables, y siendo lógicos, una es consecuencia patológica de la otra, ergo se asume que Irán quiere construir una bomba atómica para borrar del mapa a Israel.
Esto, es una muestra más del nivel de predicción de la sociedad occidental, que el tiempo, e Irak, nos recuerdan que no es precisamente su capacidad de predicción su plato fuerte.
¿Por qué no informan estos pequeños diablillos de la pseudolibertad de otras noticias relacionadas con Irán?
Simple y llanamente, no interesa. No entraré a escribir sobre conspiraciones corporativas relacionadas con empresas republicanas de EEUU, y las inversiones en ciertos medios liberales. No. No porque no creo que sea esto. Lo que sí creo, son en esos pequeños golpecitos que poco a poco se van llevando. Esa verdad de la que habla la Cope. Esos coscorrenes que no duelen mucho, porque el gobierno sociata hace muchas cosas mal. Me reconforta saber que omiten cosas.

Siendo francos, esto no sorprende a nadie. Son bloggers, no mass media con cierto servicio útil a la sociedad, aunque algunos, intenten aparentar lo que no son, y si los liberales omiten cositas, los izquierdistas más. Esta no es la verdad, pero sí la blogoverdad. Siendo sinceros, los liberales no son más limpios porque más limpian, sino porque los de derechas, suelen ensuciar menos.

miércoles, diciembre 14, 2005

Así empiezo, porque me provocáis.

La libertad catalanista es algo que se pregona en todos los rincones de los campos de fútbol, cervecerías, discotecas, e incluso, en estantes del Alcampo. Los catalanistas quieren ser libres, porque viven subyugados por el imperioso y magnánimo estado español. Los españolistas, son putas a la merced de una constitución que debería ser reformada cada cinco años -por decir algo- ya que no ofrece lo que se demanda, acorde con los tiempos.


En esta España, o como decía la canción, puta España, de lo que no cabe duda, es que hay gente realmente imbécil por la vida. Los hay al volante de los coches, en las emisoras de radio, en los platós de televisión, y en las redacciones de los periódicos, en las cuales, abundan los dinosaurios fragenses que no dudan en babear a todas las mujeres de la redacción. Viejos, viejos verdes.

Los liberales patrióticos, que es como decir, españolistas - ¿acaso se puede ser realmente liberal con la actual constitución?- ven la viga en el ojo ajeno, y no la paja en el propio, se quejan de que es demasié eso del Estatú, que es intervencionista hasta más no poder. ¿No lo es acaso, también la Constitución? Claro, claro. La Constitución es a lo que estamos acostumbrados a follarnos sin pagar nada, y cuando nos viene en gusto. Pero con los temas autonómicos, no se juega.

Los liberales que ahora mismo tienen la batalla del lenguaje ganada, suelen ser más listos, porque España es país de progrerío y de sucesos de novela. De documentales de monos, y tiburones, y de selvas africanas, sudamericanas, o de trotamundos asiáticos. Lo mismo es repetible en Cataluña. Un triángulo amorfo, con la misma personalidad, pero que habla con accent tancat y con la mentalidad cerrada en lo catalán.

Qué sería de Iurops sin españolistas y catalanistas.

Este blog, va dedicado a vosotros.